Acabo de entrar a casa, terminé
mi café y mi último cigarro, estuve recordando como ¡tantas veces! o mejor
dicho, como una y otra vez te tengo tan cerca con solo pensarte, ilusión hemos
dicho, la hemos llamado así por ser la palabra que conocemos, pero ¿cómo es que
un sentimiento se ajusta a una palabra? ¿Es que acaso la experiencia del joven Siddhartha
era tan solo imaginada?
Dime que no me recuerdas en
ciertos momentos, que no has cerrado tus ojos para sentir mejor mi aliento, dime que no te transportas tú también y
anhelas mi encuentro, dime que esto que vivo es tan solo mío.
Si así fuere has dejado pasar bastante, romper las barreras de espacio y materia, unirte en consciencia al ave que vuela, mirar desde lo alto este plano mundano, observarte a ti misma en yacente belleza, escuchar los olores y su única gama, mirar los sabores de cada elemento, conocer el aroma que despide tu pensamiento, saborear la dulzura que hay en tu cuerpo, unir nuestros entes etéreos en plena armonía, bailar nuestra danza y su bella sinfonía, encontrar los matices en que los dos coincidimos, consumir nuestro deleite por diversos caminos.
¿Me habrás comprendido? solo tú
podrías, las palabras que he dicho… un largo periodo tan solo eran mías, es por
ello que espanto a quien curiosa me ronda, son pocas personas las que tanto se
acercan.
He de confesarte hay otra dama en
mi ¿vida? Nos hemos prometido desde mi infancia, mi dulce dama blanca, mi bella
catrina, solo ella alarga este trance, este descanso en mi camino, ella sabe que adoro y disfruto cada momento de
esta vida y de sus penurias aprecio cada detalle, ella no cela, pues sabe que
al final a ella he de entregarme, en un beso único, un beso perfecto con sabor
a tequila y… a tantos placeres, con la hermosa fragancia de “cerezas y
margaritas” para siempre tenerte presente, para que ella sepa quién eres y tu
recuerdo respete.
¿Recuerdas que hablamos de
conocer tus facetas? Pues mira las mías y dime si no te arrepientes, te quiero
radiante, te quiero feliz y contenta y ser el causante de esa bella faceta,
pero quiero también el paquete completo, por ninguna razón achicada, te quiero
también furiosa, enojada, te quiero ardiente, con tremenda pasión, como quieras
te quiero, pero te quiero entregada.
Por fin el sueño me vence, ha
pasado el efecto de mi café nocturno, me voy a la cama a encontrar, besar y
abrazar tu recuerdo en bellas “ilusiones” y
los más dulces sueños, mañana… mañana será otro día, si Dios lo permite
ya pronto tendrás noticias mías.
Tuyo mientras viva.
Tu amigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario