Nuevamente unas cuantas palabras tuyas hacen vibrar todo mi
cuerpo, solo unas frases de ti aceleran mi corazón, cada noche veo tu sonrisa,
tu divina frescura al sonreír, a veces sueño que te tengo en mis brazos y que
sientes mi corazón latir, me miras y sonríes, sabes bien que late por ti, cada
mañana tus ojos hermosos son un “buenos días” siempre los tengo presentes, los
llevo conmigo, a veces me pregunto ¿Qué es esto que siento? ¿Por qué tan
fuerte, tan implacable? ¿Qué es lo que en mi corazón arde? Yo que había jurado
nunca más confiarme, ahora después de tanto tiempo de conocerte, ahora después
de que nuestras vidas están hechas, ahora llegas a mi vida divina mujer, como a
quien no se le espera, como asaltante en el camino, me has sorprendido y me
estás despojando de todo, de esta armadura que llevo bien ceñida, ten cuidado
no la arranques tan de prisa, en ella se puede ir parte de mí, no te confíes
mucho es difícil que abandone este miedo, hay cosas que es mejor dejarlas así,
ya no debo buscar mas, esa palabra viene con grandes torturas.
Esto es muy bello no lo niego, pero requiere cautela, no
puedo permitirme una equivocación, no después de todo lo vivido, ¿Qué sería de
cada quien si tomamos el camino equivocado? Yo sé que aunque mi espíritu es
fuerte, mi corazón puede terminar de resquebrajarse, eso no es justo para
nadie, perdona mis palabras son mas para mí que para ti, solo te comparto mi
sentir… mi sentir… ¿mi? Sentir… ahora me doy cuenta que es muy fácil terminar
con este problema, todo esto debe ser solo una ilusión, solo basta mirarte y
mirarme, nada puede ser más que una ilusión, una broma de esas que gasta la
vida, allá a lo lejos debe estar el que mueve los hilos, aún así siento
simpatía por él me he llegado a acostumbrar a su retorcido sentido del humor,
creo que hasta lo entiendo, respeto todo indicio de inteligencia, y para ser
tan macabro se debe ser muy inteligente, pero por más que haga no ha de
apartarnos del camino, mi destino trazado y tu bello sino.
Belleza, nobleza, oh majestuosa mujer, me has dado tanto con
tan poco esfuerzo, ¿que sería si en realidad lo mereciera? Que dicha vivió
quien a tu lado tanto compartió, no lo juzgo, lo compadezco ¿que será ahora de
quien ya no te tiene? ¿Que mira ahora cada mañana? ¿Qué cabellera acaricia? ¿en
qué labios ahora entrega su alma? ¿a quién arropa en su lecho y mira despierto
cada detalle de su bello ser? No, no hay alguien que inspire tanta dulzura,
amargos han de ser sus momentos.
Yo, en mi trinchera, sé que no merezco tanto, sé que no me lo
he ganado, pero no lo pretendo, no por ahora, no antes de tiempo, créeme que sé
lo que digo, es lo más conveniente ser un buen amigo, por ahora… ¡Y POR SIEMPRE¡
(frunzo mi ceño y me convenzo) no quiero arriesgarte, si me llegaras a conocer
del todo creo que te perdería, si me lograra enamorar… algún corazón se
partiría.
Aún a pesar de esto y aquello, del miedo y el gozo, del
tiempo que engaña, de algunos anhelos, de creer que son solo “palabras”… esto
que siento persiste y se amaña, ¿quién tiene la cura? ¿Quién si no tú? dulce
edén en quien quiero habitar a pesar de mi pecado original, que me perdone Dios
si blasfemo, pero yo no me perdono si lo sigo callando, ¿Qué me importa todo?
si esto que siento sigue creciendo ¿Como he de pensar en otra cosa? si como
visión apareces y lo vuelves todo rosa, mírame, hago tontos versillos y
bobas coplas, como si fuera un chiquillo de ilusiones tontas.
Ya no sé lo que hago, sólo sé que te quiero.
Perdona, para mi también ha sido sorpresa, me quedé mirando
esa palabra, leyendo una y otra ves, no la he querido quitar, mi sentir ese es,
no voy a ocultarlo, ni yo lo sabía y prefiero saber, he de aprender a vivir con
este querer, ya es tarde se me ha ido el sueño no seguí tu consejo y sigo
despierto, ¿Cómo podría dormir? Esto es mucho para en una noche sentir.
Me despido pues ya no quiero más confesiones, mis palabras me
asombran pero hay otra a la que mas temo, todo lo cambia una ves que se dice,
es tan grande y tan fuerte que estremece mi alma, prefiero guardarla por
siempre donde no cause estragos, ahora me voy a la cama a dar vueltas y como
loco pensar, hoy no te visito, ya no, no quiero motivos para que me abandonen el alma
y el corazón, les he prometido cuidarlos, quererlos, los estoy dejando solos,
sin rumbo, sin destino, ya no atino ni a hacer rimitas, me ha dado un susto
todo esto, no sé qué haré mañana para evitar pensar en ti, mientras ahora
descansa mi cielo… mi bien.